27 de gener 2009

Rito Francés y Rito Escocés Filosófico: consideraciones (I)

Los adversarios del Rito francés a finales del XVIII no constituían un cuerpo homogéneo y nada permite afirmar que sus Logias practicaban un ritual uniforme. Basta por otra parte con comprobar que algunos de los componentes de esta esfera de influencia, la Orden de Heredom de Kilwinning particularmente, eran organismos de altos-grados, sin ritual azul definido. El Rito escocés Filosófico (REF), practicado por algunos, probablemente era el que se parecía más a un Rito de formas reconocibles

De origen aviñonés, o incluso marsellés, aparecido hacia 1774, este Rito era el de la Logia parisina de “Saint Jean du Contrat Social » creada en 1770 y que trabajaba según los rituales de Aviñón desde 1776. Había negociado, en 1781, con el GODF un concordato que le concedía el derecho a crear talleres superiores de su Rito en Francia y logias azules en el extranjero. Aunque la logia entró en sueños durante la revolución, su Rito se había mantenido en algunas logias de Francia, particularmente en la “Parfaite Union de Douai » que lo practicaba desde 1784.

Los rituales del REF son conocidos. La biblioteca del Supremo Consejo para Bélgica conserva varios ejemplares, idénticos a los publicados hace años por R. Désaguliers, proviniendo de la logia de Aviñón “Saint Jean de la Vertu persécutée”.
Su lectura muestra que estos rituales no diferían apenas de los en uso en las logias franceses del momento. Las "instrucciones" de Aviñón y del Regulador difieren sólo por la presentación y el orden de las preguntas-respuestas

Indiquemos los elementos principales:
Los oficiales están dispuestos "al uso moderno": el venerable en Oriente, el 1r vigilante en el Sudoeste delante de la columna B, el 2º vigilante en el Noroeste delante de la columna J.
Las palabras sagradas son "J..." en el 1r grado, "B..." en el 2º grado y "M..." en el 3r grado. La inversión de las palabras decidida por la Gran Logia de los Modernos en 1730 (o 1739) fue respetada, como lo será en todas las logias francesas del XVIII, incluido las logias "escocesas".
Las tres grandes luces son el sol, la luna y el Maestro de la Logia.
Las palabras de paso, comunicadas durante la ceremonia, son "T..." para el 1r grado, "S..." en el 2º grado y "G..." para el 3r grado.
Los viajes del candidato en el 1r grado están marcados por las purificaciones por el agua y el fuego.
La letra G, descubierta en el 2º grado, significa " Gloria a D..., Grandeza al V.·. y Geometría a todos los Masones ". Designa el GADU.
Punto esencial, la versión de la leyenda de Hiram es la que se estilaba en Francia desde la introducción del grado de Maestro: la antigua Palabra de Maestro, J...A, no está perdida en el momento de la desaparición del arquitecto. Es solamente reemplazada por una palabra de sustitución M... B... Éste es un elemento fundamental porque el Rito de los "Antiguos" afirmaba lo contrario, que sólo tres la conocían. La muerte de Hiram impedía que fuera todavía comunicada y la elección de una palabra de sustitución respondía más bien a una actitud de prudencia

Si Rito escocés filosófico y Rito francés eran profundamente idénticos, debemos sin embargo subrayar una diferencia consecuente: la disposición de los grandes candelabros alrededor del Cuadro de Logia, descrita por los "« Reglamentos generales de la Respetable madre Logia Saint Jean d’Ecosse de la Vertu persécutée, al Oriente de Aviñón » fechados en 1774, y citados por René Désaguliers en su artículo esencial de 1983.

22 de gener 2009

El Rito Francés: ese gran desconocido para algunos


Antes de proseguir con otros estudios sobre la situación masónica del XVIII, no he resistido la tentación de publicar esta reflexión efectuada en un excelente espacio de reciente creación: una Red social de la Fraternidad Masónica denominada Francmasones, impulsada por un Q.·. H.·. del GOdF, a quien aprovecho la ocasión para felicitar desde esta tribuna por tan loable iniciativa.
Resulta enriquecedor leer los distintos temas abiertos en su foro, y reconozco lo complejo que resulta intentar encontrar respuestas a las múltiples incógnitas que nuestra Orden nos plantea desde diversos planos, histórico, simbólicos, filosóficos, sociales...
Frecuentemente compruebo con cierta estupefacción lo desconocido que realmente llega a ser el Rito Francés para algunos.
Obviamos u olvidamos que nos encontramos ante uno de los Ritos más “antiguos” al uso de los “modernos” y que siempre intentó huir de la vorágine ansiosa de la “titulitis” de moda en el último cuarto del XVIII.
Desarrollar el “fons et origo” de nuestra herencia masónica ritual en cuatro líneas, es casi misión imposible en un contexto de vasos comunicantes y en un marco donde se mezclan historia, fantasía, realidad, ficción, leyendas, fábulas y sentimientos. Cribar todo esto objetivamente, tirar de los hilos, y beber de las fuentes, ha sido el cometido de muchos HH.•. altamente cualificados gracias a quienes hoy tenemos algo más de luz que hace 100 años, por ejemplo.
A modo de reflexión, a día de hoy entendemos mejor el por qué en su momento se hizo imperiosa la necesidad de regular el caos ritualístico existente provocado por la aparición de supuestos misterios superiores que (tal vez) pretendían más mantener una preponderancia hegemónica en determinados grupos que aportar de facto una auténtica y nueva experiencia “iniciática”.
Retomando la simplicidad estructural (que no simbólica) de la Masonería especulativa (y creo modestamente que ese adjetivo es válido también para la operativa), sabiamente los hermanos del Gran Oriente de Francia crearon en su momento una “ordenación” de formas procedimentales existentes planteadas como procesos paralelos de desarrollo al Tercer Grado, o vías de trabajo una vez alcanzado el Magisterio. Y digo paralelos con pleno sentido –que no superiores-.
Puede que la clave haya que buscarla –una vez más- en el propio sentido de este grado Sublime tal y como fue planteado en su momento en su interpretación francesa, en el que la antigua Palabra de Maestro fue sustituida, pero conocida, resultando la llave del grado la experiencia “mística” (o psíquica, de conciencia, mental, o llámese como se quiera), completando así la progresión totalmente sin necesidad, por tanto, de grados ulteriores, ya que todo queda dicho.
Alguien podrá argumentar el tema de la “Regla de Tres”, la divergencia con los “Antiguos” (más modernos), aunque siempre podríamos recurrir a cotejar las esencias inglesa, escocesa, irlandesa y francesa en las fuentes bibliográficas, minutas de Logias y rituales de las que hoy disponemos, sorprendiéndonos de sus muy “grandes” parecidos o puntos de conexión (como no puede ser de otro modo).
Otro paso adelante y decidido que se dio desde la plataforma creada a través de este Rito, fue la "natural" y progresiva aceptación de la iniciación y reconocimiento femenino en nuestra Orden.
A día de hoy, aún enquistados en posturas sorprendentes si vienen de librepensadores, se enzarzan algunos en la defensa del tema iniciático-masculino del ritual. Que si solar, activo, fálico... ¿pero donde está la “bondad” del esclarecimiento y reordenación “iniciática”? ¿quién mesura la calidad de la vivenciación personal e individual?¿Como ver su efecto iniciático puro o impuro?¿Es efectivo el procedimiento en las féminas?
Tan solo plantearme estas preguntas en el siglo XXI me generan cierto escalofrío y pudor.
Franz
M.·. M.·.

15 de gener 2009

La Recepción del Maestro de la Logia

El Trono de Salomón

Indagando sobre este asunto, encontramos con relativa facilidad un documento: "Instalación del Venerable Maestro (Reglamentos Generales de Aviñón) de 1714. Miremos más de cerca esta instalación, primero su fecha: 1714. La fecha oficial de la creación de la Francmasonería especulativa es 1717 en Londres, pero obviamente, existía algo antes, dado que nuestra Orden no sale de la nada, y al contrario de Moisés, no hemos recibido las Tablas de la ley. Siguiendo el hilo, para que hubiera un Maestro Instalado hace falta primero que hubiera un Maestro. Los historiadores parecen estar en total acuerdo para decir que había sólo dos grados Aprendiz y Compañeros, y que el grado de Maestro aparece sólo a finales de los años 1720, con la primera prueba escrita: "la Masonería diseccionada” de Samuel Prichard en 1730". Este pequeño “fuera de juego” debe ponernos en guardia: todo lo que es escrito en Masonería no es forzosamente cierto. Nuestros autores, aún sin quererlo, son especialistas de la antifecha, de la post fecha y del anacronismo. Con ello simplemente pretendemos expresar que debemos mantener siempre un sentido positivamente crítico.
La mención más antigua de una ceremonia que aparece específicamente vinculada a la Instalación de un nuevo Venerable en el Trono del Maestro de la Logia se encuentra en el mismo texto de las Constituciones del Oficio, en 1723. Encontramos allí en efecto un Post-Scriptum titulado: " Aquí sigue la manera de constituir una nueva Logia, tal como es practicada por su Gracia el Duque de Wharton, actual muy Respetable Gran Maestro, según los antiguos usos del Oficio”.
El problema de las calificaciones de los Maestros de la Logia se presentó rápidamente, sobre todo en Francia. Desde los años 1740, los nuevos grados aparecieron en el continente, por encima de los tres primeros, y fueron globalmente cualificados de escoceses. Entonces, entre los primeros privilegios que reivindicaron estos escoceses de nuevo género, figuraba el de tomar con pleno derecho el primer mallete de una Logia. Es muy curioso aquí comprobar que en la Logia del Conde de Clermont, en París, en los años 1740, fue practicado un sistema primitivo en cuatro grados superiores al grado de Maestro, del que el más elevado era el denominado Escocés de las 3JJJ, dicho de París, o de Clermont. Esto iba a plantear algunos problemas, pero sin embargo, no hay que perder de vista que, en los primeros tiempos, época anterior a la creación del GODF en 1773 - donde la inmensa mayoría de los Maestros de la Logia, por lo menos en París, lo eran de por vida en virtud de una Patente del que eran los propietarios- el tema no fue a más y este grado cayó en desuso.

La cuestión de la Palabra del Maestro Instalado

Que los Venerables ingleses, al parecer, no fueran con más razón secretamente instalados ceremonialmente, en las primeras décadas de la Gran Logia de Londres y de Westminster (futura Gran Logia apodada de los Modernos, a partir de 1753), no significa sin embargo que lo que debía ser más tarde el contenido esotérico de la Instalación (la Palabra y el Toque) no hubiera existido en las tradiciones masónicas inglesas en la misma época.

Las calificaciones de Maestro de la Logia y los Altos-grados ligados al Trono de Maestro, en la Francia del XVIII

El argumento del grado de Maestro de la Logia, en su forma primitiva, es muy simple: se coloca al venerable en el Trono con un toque y la comunicación de la palabra. El contenido es casi exactamente el mismo para la Instalación inglesa que el practicado en Francia muy precozmente antes de 1745 bajo la forma de un grado supremo - por un tiempo – el de Escocés de las 3JJJ. Anotemos que esto es anterior en quince años por lo menos a la divulgación inglesa de los Tres Golpes Distintos... Podríamos así formular la hipótesis de que la Instalación secreta primitiva, que debía existir en los años 1740 en Irlanda particularmente, había sido conocida en Francia, pero que pudo prosperar allí sólo bajo la forma de un grado independiente. Además, también hay que observar que el papel de los "Escoceses" - cualquiera que sea el grado preciso comprendido bajo esta denominación, muy vago en el XVIII- no ha cesado de ser considerado como esencial en la otorgación de la calidad de Venerable en el seno de ciertas logias que, en el último cuarto del siglo, precisamente se califican de escocesas. En la Estricta Observancia, así como en el RER hay que estar, aún hoy, por encima de Maestro Escocés (Caballero del Templo) para poder ser Venerable.

¿Qué pasaba en las Islas británicas?

El historiador irlandés Ph. Grossie estableció, que la Gran Logia de Irlanda, cuya existencia está atestiguada como institución establecida desde 1725 por lo menos, conocía desde principios de los años 1730 un sistema de Instalación. En 1753. Lawrence Dermott, su principal animador, con otros Hermanos irlandeses, en "exilio" forzado por motivos económicos, entre sus enemigos ingleses, particularmente en Londres, visitó las logias inglesas de la Gran Logia de 1717 - la única que existía entonces. Comprobó pronto diferencias profundas con la tradición recibida en Irlanda. En 1753, estos Hermanos fundaron una Gran Logia "según las Antiguas Instituciones” que debía iniciar una lucha más o menos viva con la primera Gran Logia durante cerca de sesenta años. Entre las principales quejas dirigidas a los Modernos - así calificados, a partir de esta época, a modo peyorativo- figuraba particularmente el de haber dejado caer en desuso la ceremonia de Instalación secreta del Venerable Maestro. Los Antiguos concedían a esta ceremonia una importancia tanto más grande como consideraban también, como verdaderos masones irlandeses, que el Arco Real era la cumbre de la Masonería, y que exigía la calidad de Maestro Instalado.

Reconsiderando

Después de este sobrevuelo, no muy simple como de costumbre, por nuestra hermandad, podemos decir que la primera instalación simple de un Maestro de la Logia es contemporánea a las Constituciones de Anderson, 1723. Desde aproximadamente 1745 había una ceremonia especial, a la cual podían asistir sólo los Maestros Escoceses de las 3 JJJ, ya que había una palabra, un signo y un toque como en todos los grados de la Masonería. Estas ceremonias desaparecieron rápidamente sobre el continente. El Gran Oriente desde su creación en 1773, puso la obligación de elegir el Venerable, ocupándose principalmente de poner bajo su uniformidad a todas las Logias Azules. El espíritu igualitario era dominante en la época y recordemos que la revolución llegó más o menos rápidamente. Debido a los "Antients" las Instalaciones secretas perduraron en Inglaterra y verdaderamente cobraron fuerza y vigor en 1813-1816 con el acuerdo Antients - Modernos y la creación de Emulación. En los Estados Unidos el Maestro Instalado siempre estuvo a bien con el Rito de York y la obligación de esta ceremonia para alcanzar el Arco Real.

Volvamos a la Francia de los siglos XX y XXI

En 1908, fue fundada, una logia esencialmente constituido por Ingleses destinados a París, la Anglo-Saxon Lodge. Esta logia adoptó naturalmente el Estilo Emulación para sus trabajos. Sin ninguna duda practicó desde esta época hasta nuestros días la Instalación secreta Hoy practican de modo sistemático la instalación secreta las obediencias siguientes, cuya lista no es limitativa: la GLNF, la GLTSO, la LNF, el GOTM, diversos Menphis Misraim, la GLESO. Está prohibida en la GLDF, la GLFDF, en el DH.
En el GODF no está prohibida, aunque pocas logias llevan a la práctica esta Instalación. Esta Instalación es particularmente efectuada en el Rito Francés, RER, Menphis Misraïm, y evidentemente Emulación.
A modo de explicación diferencial, en aquellas logias donde se no se aplica este “grado/cualidad”, un Venerable Maestro está instalado delante de todos los hermanos, y recibe un poder de la obediencia. Pierde su calidad de venerable tan pronto como cesa en su función, y normalmente si el venerable vigente está ausente, no podrá haber iniciación. Es el primer vigilante quien únicamente lo reemplazará para los asuntos corrientes. Cuando un venerable está instalado de modo secreto, hay una ceremonia particular, y como para los Aprendices, los Compañeros y los Maestros, recibe una palabra, un signo y un toque que promete como en todos los grados no descubrir. Es por esto que un venerable no instalado de ese modo, aunque esté en función en ciertas Obediencias o Logias, no puede participar en la ceremonia secreta. En el momento de su ceremonia recibe unas atribuciones y poderes que le quedan adquiridos. En el momento de su bajada del cargo se transforma en Pasado Maestro inmediatamente y podrá reemplazar plenamente al VM en caso de necesidad.
Para acabar, repetimos aquí la conclusión que el H.·. René Guilly (con seudónimo René Désaguliers) proponía en el primer trabajo de 1961dedicado a esta cuestión, “Note sur la Cérémonie ésotérique d'Installation du Maître de Loge": "nuestros hermanos ingleses fueron sabios manteniendo y devolviendo vigente el principio de una ceremonia distinta reservada para el Maestro de la Logia, y de los secretos que son conferidos sobre él por sus pares. Además, esta dignidad, permaneciendo atada al Pasado-Maestro, crea en la orden un grupo de hombres cuya responsabilidad iniciática y moral se ve aumentada, lo que puede tener sólo efectos felices para la conservación y la salvaguardia de la Tradición Masónica, el fin hacia el cual deben tender, hoy más que nunca, todos los Masones esclarecidos".

Franz
M.·. M.·.

03 de gener 2009

Año Nuevo: más Rito Francés

Siempre me ha apasionado el estudio de los Ritos y su evolución, sus orígenes con frecuencia heterogéneos y/o confusos, sus mezcolanzas propias de mediados del XVIII, aún necesitadas de un sentido de “Regulación” que reordenara lo aparentemente anárquico en su despliegue de gradaciones, sus múltiples interacciones, lo genuino y lo fantasioso de algunas de sus manifestaciones. Esa misión imposible de hallar la “fuente y origen” tanto en su plano formal como esencial, desde su naturaleza simbólica hasta la espiritual o trascendente. Ver la mano del hombre en este proceso en el que se entrelazan mitos y leyendas, elucubraciones y fantasías, realidades y ficciones.

Finalmente, en esta apasionante aventura, puedes cotejar discursos que describen las bondades de unos u otros tan sólo con intentar percibir si se encuentra ese equilibrio entre “prédica” y “practica” (de la que hablo con frecuencia, porque es la prueba “del algodón”), cualidad masónica teórica con su aplicación vital. Y eso es otro cantar. Porque todo es “bueno o malo” en función de sus efectos por más pedegree que se tenga, y a día de hoy, ni los listos son tan listos, ni los tontos lo son tanto.

Por fortuna contamos con excelentes HH/nas.·., investigadores, filósofos, antropólogos, masonólogos, historiadores, artistas... que dedican horas, días y años de su vida en ese quasi infinito “tirar del hilo” y analizar con lupa y con amor la esencia francmasónica. Pero mirando también hacia delante. Qué suerte contar con su trabajo de incalculable valor. Merecen todos mis respetos y admiración.

Mi modesto caminar me ha llevado a investigar con mayor o menor profundidad algunos Ritos de Tradición. Sin duda el Rito Francés que practico es el que “tengo más por mano”, pero precisamente ha sido mi entusiasmo por el mismo, el que me ha empujado a interesarme por algún otro del que pudiera adquirir referencias válidas de contraste, y del que recibir aportaciones siempre enriquecedoras y bienvenidas. Y ese Trabajo de campo lleva a conocer al “masón-hombre” moldeado y reordenado con mayor o menor “fineza”. No deja de ser curioso llegar a la conclusión de lo que podía aparecer evidente desde el principio: con el paso del tiempo, elegimos finalmente aquel Rito o “sistema ritual” (si me permitís la frivolidad del término) que mejor se adapta a nuestra peculiar naturaleza y sensibilidades, a nuestra visión del Ser Humano y del Cosmos, a nuestra ética y convicciones fundamentales, a aquello con lo que queremos o creemos estar comprometidos.

Y desde el respeto hacia todos yo he elegido el Rito Francés: porque me ofrece la metodología que se adapta a mi visión, sin coartarme mi “libertad para buscar”, una búsqueda eterna, incesante, tendiendo y buscando manos hermanas, cuyos compromisos determinantes son la praxis del amor. Pero del verdadero: en pensamiento, palabra y obra.

Cuando decimos que la Masonería falla por algún lado, no falla nuestra Orden, fallamos las personas, incluso aquellas que se creen ignorantemente instaladas en la Cátedra de la Verdad Absoluta. Estas son las personas del contraste: las que destruyen en dos días lo construido en años por otros. Los que enquistan posiciones, los que involucionan cuando nadie les ha pedido renunciar a nada. Los molestos con los que piensan de forma distinta. Los empeñados en nadar a contracorriente de los suyos propios. Por fortuna cada vez son los menos.

Empecemos pues, este año con el optimismo con el que acabamos el anterior, procurando desde esta tribuna acercar con toda buena voluntad elementos masónicos generales de reflexión, así como aspectos específicos del Rito Francés Moderno al que este blog está dedicado.

Con gratitud, Feliz 6009

Franz
M.·. M.·.