29 d’agost 2009

Una mirada al Oeste: el Soberano Gran Capítulo de Caballeros Rosa-Cruz. Gran Capítulo General del Rito Francés de Portugal

Ha sido, este último curso masónico, un año plagado de firmas de tratados de amistad y reconocimiento entre diversas potencias masónicas en los más variados Orientes.

Estos actos me parecen positivos desde la perspectiva de materializar uno de los distintivos de nuestra Orden en cuanto a su universalidad, y unidad desde la diversidad/pluralidad de realidades. Ahora bien, la otra cara de la moneda es cuando esta “búsqueda” u “obtención” de reconocimientos viene dada por una actitud acomplejada/apocada del demandante o provoca reacciones de prepotencia en aquellos que la obtienen (o la otorgan).

Es la extendida confusión del concepto de legitimidad y de la arbitraria, en ocasiones, aplicación del término masónico de regularidad. Existen diversos análisis de este último término, desarrollados hasta la saciedad, y en el que difícilmente se llega a un consenso cuando se basa en criterios condicionantes, arbitrariamente demandados en su génesis relativamente cercana, visible con una simple inmersión en la historia y pre-historia de nuestra hoy “entendida” francmasonería, a la que gusta denominar como especulativa, un término, la regularidad, del que casi todo el mundo se atreve a hablar pero del que tan pocos han ido al fondo con mente abierta. Es curioso como en este último grupo de Hermanos y Hermanas investigadores, estudiosos o que simplemente han reflexionado sinceramente sobre el asunto, se encuentran las posiciones más tolerantes, inclusivas, receptivas y, simbólicamente, más auténticas.

Y es que claro, en mentes medianamente ilustradas o esclarecidas, tres malletazos o un papel timbrado no pueden tener la “magia” de convertir en regular a lo que nació sin serlo, o legitimar algo sobre bases más cercanas a lo político-administrativo que en el trabajo bien hecho a lo largo de la historia. Daría entonces la sensación que estas “sagradas” etiquetas, se otorgan o se quitan al antojo de jerarquías de influencia dominante, y los demás, subyugados a poder estar “tocados” por los susodichos, perderían el trasero por recibir ese “abrazo” (a veces del oso) aunque para ello tuvieran que hacer la tenaza a terceros, eso sí, muy fraternalmente y hasta con mente muy liberal en ocasiones.

Pero que no se preocupe el masón recién iniciado: eso no es la masonería.

Y veremos de todo, como en botica: ver trabajar muy regularmente, muy legítimamente a estructuras independientes tildadas de salvajes, irregulares y demás bellos calificativos, y otras, reconocidas con adjetivos “pata negra”, hacerlo con no tanta calidad como sería de presuponer, y otras que sí,... en fin para volverse loco si se deja uno llevar por lo que le digan sin conocimiento de causa. Lástima que el tema se ve una vez dentro, y no hay forma humana de que sea de otro modo. Procuraremos analizar humildemente en otra ocasión algo más a fondo ese ya desgastado vocablo “regular” y el concepto de “legitimidad” desde un punto de vista estrictamente semántico, histórico e iniciático.

Pero dejemos de lado esta pequeña introducción reflexiva para pasar a mostrar una de esas estructuras poco conocidas y que nos sorprende por su antigüedad y legitimidad histórica en el contexto de los Órdenes de Sabiduría del Rito Francés.

Acostumbrados a mirar sobretodo hacia el Norte o más allá del Atlántico, nos pasa desapercibido echar una mirada a nuestro más cercano vecino del oeste de la península para poder apreciar que su masonería no es de “hace cuatro días”. Vamos a centrarnos, pues, en el Soberano Gran Capítulo de Caballeros Rosa-Cruz. Gran Capítulo General del Rito Francés de Portugal.

La constitución de Logias Masónicas en Portugal parece ya remontarse a 1727, ya sea fruto de militares y comerciantes Ingleses y escoceses e incluso de franceses dedicados también al comercio en estos lares. La figura de Hipólito Costa en la estructuración y configuración de la masonería portuguesa a principios del XIX es fundamental tras, cómo no, una intensa persecución por la Inquisición tan bien conocida en toda la península. Las peripecias y viajes de este histórico personaje así como otros detalles de contexto histórico que no abordaremos en este artículo, llevan a presuponer que el Rito Francés, cuyos rituales fueron publicados e impresos en 1801, fuera el rito oficial del primer Gran Oriente Lusitano en su origen.

La fundación del Gran Oriente Lusitano data de 1802. Dos años más tarde, el 25 de abril de 1804, se firmó un Tratado de Amistad con el Gran Oriente de Francia (donde ya aparece el grado de Caballero Rosa-Cruz entre los masones portugueses firmantes, mostrando su preexistencia a dicha fecha, probablemente desde 1802).

A través de este Tratado entre el GOL y el GODF se ha acreditado la existencia y funcionamiento de los Órdenes de Sabiduría del Rito Francés en Portugal, al menos desde 1804, año en el que posiblemente se expidiera una patente de forma oficial. Por otra parte, la Constitución del Gran Oriente Lusitano de 1806, se refiere explícitamente a los diferentes órdenes y capítulos de Rito Francés, en su capítulo III y el artículo XIII, que presupone la existencia de un "Soberano Gran Capítulo de Caballeros Rosa Cruz", así como varios capítulos.

Mientras que en Francia por otras razones dignas de análisis a fondo, los Órdenes de sabiduría dejaron de ser practicados durante unos 170 años (aproximadamente desde 1830 hasta 1999) en Portugal, por su parte, la labor del Soberano Gran Capítulo de Caballeros Rosa-Cruz, prosiguió durante este largo período, a pesar de las numerosas persecuciones y prohibiciones de las que fue objetivo la masonería, trabajado de forma ininterrumpida desde 1804 hasta 1939, es decir, alrededor de 140 años. Después de que Salazar prohibiera la masonería en 1935, de manera totalmente subterránea, los últimos supervivientes del "Soberano Gran Capítulo de Caballeros Rosa-Cruz, se incorporaron al Supremo Consejo de Grandes Inspectores Generales del Grado 33 del Rito Escocés Antiguo y Aceptado para Portugal y su jurisdicción, a través del Acuerdo de 1939 y, a partir de esta fecha, el Rito Francés o Moderno dejó de ser practicado en Portugal.

Sólo en 1991, después de la Revolución de los Claveles de abril 25 de 1974, con la fundación de la Logia Simbólica "Delta", el Rito Francés fue reintroducido en el Grande Oriente Lusitano, que fue practicado durante 10 años exclusivamente por esta Logia. Desde 2001, un grupo importante de masones del Gran Oriente Lusitano, perteneciente a la Respetable Logia "Delta" y hermanos españoles del Grande Oriente Ibérico (G.O.I.) fueron elevados en Francia, bajo la auspicios del Gran Oriente Latino Americano (GOLA) de manera gradual y sucesivamente en los diferentes Órdenes de Sabiduría del Rito Francés, con el apoyo de los Hermanos del Gran Capítulo General del Gran Oriente de Francia.

Esta chispa inicial desembocó finalmente con la creación del "Gran Capítulo General del Rito Francés de Portugal” con patente concedida por el GOLA quien a su vez la había recibido del GODF el 20 de diciembre de 2000.

El Supremo Consejo del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, depositario desde el Acuerdo de 1939, de la Patente y de todos los poderes de la jurisdicción y la administración del Rito Francés para Portugal, reactivó en 2003, el Soberano Gran Capítulo de Caballeros Rosa - Cruz, con masones elevados en Francia, así como con otros, especialmente los MM.·. II.·. HH.·. F. V. y E. G., iniciados en el Rito Francés hacía 80 años, últimos supervivientes desde 1939 a la edad de 103 y 104 años respectivamente en 2003, transfiriendo a este Soberano Gran Capítulo la Patente y todas sus prerrogativas, permitiendo así el restablecimiento de la Cadena de Unión del Rito Francés en Portugal, en toda su plenitud.

Es remarcable el hecho que el Soberano Gran Capítulo de Caballeros Rosa-Cruz trabajó desde 1804 hasta 1939 sin interrupción, y que su reactivación en 2003, con la presencia de los Venerables Hermanos F. V. y E. G., de 103 y 104 años de edad, implicó que nunca se rompiera la Cadena de Unión iniciática del Rito Francés y sus Órdenes de Sabiduría desde 1804 hasta 2003, por lo tanto durante cerca de dos siglos. Estos masones, convocados por el hermano F.·. V.·. el 27 de agosto de 2003, decidió por unanimidad en la Asamblea del 5 de septiembre de 2003, en el Palacio Masónico de Lisboa, la integración de estos dos organismos en una única Potencia Masónica, Libre y Soberana, con el fin de preservar el legado histórico y la tradición del Rito Francés en Portugal, constituyendo así el Soberano Gran Capítulo de Caballeros Rosa-Cruz -- Gran Capítulo General del Rito Francés de Portugal.

Hemos dado así una breve recorrido sobre la historia del Rito Francés en el Oeste de la península Ibérica que, como en otros lugares, tiene muchos más capítulos, también llenos de interés, pasión y, por qué no, suspense. Será otro día.

Joaquim Villalta, M.·. M.·.
Miembro del Círculo de Estudios del Rito Francés "Roëttiers de Montaleau"

23 d’agost 2009

Respuestas a contrasentidos históricos (y 5)


Presentamos la última entrega del excelente trabajo del H.·. Patrick Négrier respondiendo a las afirmaciones planteadas en la publicación “Ordo ab Chao” del Supremo Consejo del REAA (vinculado a la GLF) del primer semestre de 2004, que hemos analizado estructuradas en cinco apartados puestos a consideración.
Aprovecho la ocasión para recomendar la magna obra bibliográfica del H.·. Négrier, de quien tenemos ya disponible su último libro “Art Royal et Régularité dans la tradition 1723-1730”, Ed. Ivore-Clair, cuyo sumario se muestra apasionante.

Tesis 5
"Si el primer Gran Maestro del que tenemos testimonio se remonta a 1728, no está probado que hubiera una Gran Logia constituida a esta fecha que revelara este evento. La organización de una administración de Gran Logia con correspondencia con las logias a partir de una secretaría y concesión de patentes es mucho más tardío, c.1755)” [8].
Respuesta
Los francmasones de Francia, quienes practicaban desde 1725 el rito del “Mot de Maçon” (Mason Word/MW) transmitido por los jacobitas y por la Gran Logia de Londres a las primeras logias francesas, hicieron traducir en 1735 las dos últimas partes de las Constituciones de 1723 de la Gran logia de Londres, a saber los "Deberes de un Francmasón" (de Jean-Théophile Désaguliers), que cristianizaron, así como los "Reglamentos Generales” (de George Payne). Esta primera traducción francesa de estas dos partes de las Constituciones de 1723 de la Gran Logia de Londres es titulada "Los Deberes encomendados a los masones libres". En esta traducción, los "Reglamentos Generales", se presentan textualmente como sigue:
"Reglamentos generales modelados sobre los dados por el muy alto y muy poderoso Príncipe Philippe duque de Wharton, Grand Maestro de las Logias del reino de Francia con los cambios que han sido hechos por el presente Gran Maestro Jacques Hector Macleane, caballero Baronnet de Escocia, y que han sido dados con el consentimiento de la Gran Logia en la gran asamblea llevada a cabo el 27 Xbre 1735, día de San Juan Evangelista para servir de reglas a todas las logias del susodicho reino [9]”.
Y la aprobación de este texto está firmada en estos términos muy precisos:
"Dado en París y sellado con los sellos de la Gran Logia el 27 Xbre día de San Juan Evangelista de 1736. Firmado: el conde Darnenwater, y más bajo por orden del T.R.G.M. el abad Moret, gran secretario” [10]
Se muestra así, por lo visto en este documento, que la institución federal denominada "Gran Logia" existía ya en 1735 (o sea, veinte años antes de la fecha 1755 dada por el autor de la tesis 5); que federaba "todas las logias del susodicho reino" sin excepción, tanto las logias jacobitas como las otras; y que esta institución federal llamada "Gran Logia" comportaba una Gran Secretaría ocupada en 1736 por el abad Moret.
Un último punto a notar a guisa de conclusión: resulta finalmente curioso que en este folleto de Ordo ab chao repleto de contrasentidos históricos y de simplificaciones al extremo lamentables para el discernimiento de lo verdadero y de lo falso, los autores pasan directamente de 1862 a 1930, dejando así un espacio falto de los enredos de la Gran Logia Simbólica Escocesa de 1894 con el sistema de los altos grados del REAA, momento sobre el cual Françoise Jupeau-Réquillard ha consagrado una obra honesta aparecida en Éditions du Rocher, 1998 : “La Gran Logia Simbólica Escocesa: 1880-1911 o Las Vanguardias masónicas”.
8 Cf. note 1, p. 24.
9 Patrick NEGRIER, Textes fondateurs de la Tradition maçonnique 1390-1760, Paris, Grasset 1995, p. 278.
10 bid., p. 291.
Traducción y revisión: Joaquim Villalta, Vª Orden, Gr.·. 9
Miembro de la Academia Internacional de la Vª Orden - UMURM
Miembro de la Logia de Investigación "Los Modernos" - GLMAE

19 d’agost 2009

Respuestas a contrasentidos históricos (4)

Continuamos con el trabajo del H.·. Patrick Négrier que nos ocupa en las últimas entradas.
Tesis
4
"La creación de la Gran Logia de Londres de 1717 es sólo la consecuencia del advenimiento de los especulativos en logias operativas en Inglaterra. En 1717, existía por lo menos una veintena de logias en Escocia de las cuales la más antigua reconocida, Kilwinning, es anterior a 1599, y que no se federaron como Gran Logia de Escocia hasta 1736. Existía antes de esta fecha un Gran Maestro heredero de la masonería y de las logias escocesas aunque no existiera entonces Gran Logia en la forma actual”. [5]
Respuesta
La denominación de Gran Logia designa una federación de Logias reunidas bajo una autoridad federal. Este sistema federal de Gran Logia empezó a existir, sin llevar dicho nombre, en Escocia en 1599 cuando en sus segundos Estatutos, el católico William Schaw nombró la logia calvinista de Kilwinning "cabeza", es decir Logia Madre del conjunto de las logias calvinistas de Ayrshire y de Renfrewshire [6]. Además, la federación escocesa de las logias calvinistas de Kilwinning (logia cuyo nombre se añadirá en señal de unidad al de cada una de las logias de su federación) rechazó firmar las dos cartas del católico Saint Clair (o Sinclair) de 1601 y de 1628. Las logias calvinistas de la federación de Kilwinning no dependían pues de los Sinclair, y sería por tanto falso hablar de los Sinclair como Grandes Maestros del conjunto de las logias escocesas, por la sencilla razón de que en el siglo XVII las logias calvinistas de la federación de Kilwinning rechazaban someterse y obedecer a un patrón católico. El profesor David Stevenson ha resumido los dos aspectos de esta discusión de este modo: "Kilwinning... posee una jurisdicción territorial mucho más vasta que cualquier otra logia de Escocia... William Schaw consintió... en reconocerla como poseedora de una autoridad que se extendía a una vasta zona de Escocia occidental...La logia... no aceptó ninguna de las dos cartas Saint Clair, manifestando un rechazo general en aceptar la autoridad... de los Sinclair de Roslin porque no querían confirmar la reinvindicación de la logia sobre su primacía”  [7].
De todo esto se derivan dos puntos: en primer lugar que la federación de logias no fue una innovación de la Gran Logia de Londres de 1717 pues en 1599 la Logia Madre de Kilwinning federaba ya el conjunto de las logias calvinistas del oeste de Escocia; y luego que coexistieron en Escocia  desde 1599 dos poderes masónicos distintos y rivales: por un lado las logias no calvinistas patrocinadas en primer lugar por el católico William Schaw y después por el católico Sinclair (logias que practicaban el rito anglicano de los Antiguos deberes), y por otra parte las logias calvinistas federadas por la Logia Madre de Kilwinning (federación que practicaba el rito originalmente calvinista del Mason Word–MW-).
Es falso pues hablar sin distinción de un "Gran Maestro de la masonería y de las logias escocesas.
Así que desde un punto de vista genealógico, si se debiera enlazar hoy el rito del MW a un tipo de organización de sociabilidad masónica, éste no sería al sistema del patrocinio a la Schaw o a la Sinclair que nos conduciría el MW, sino al sistema de la federación de logias tal y como lo materializó la federación de las logias calvinistas de Escocia por la Logia Madre de Kilwinning.

[5] Ibid., p. 21.
[6] David STEVENSON, Les Premiers francs-maçons, Bagnolet, Ivoire-clair 2000, p. 92.
[7] Ibid., p. 91.

Traducción y revisión: Joaquim Villalta, Vª Orden, Gr.·. 9
Miembro de la Academia Internacional de la Vª Orden - UMURM
Miembro de la Logia de Investigación "Los Modernos" - GLMAE

18 d’agost 2009

Respuestas a contrasentidos históricos (3)


Presentamos la tercera entrega en este blog -lo hemos dividio en las cinco tesis analizadas- del magnífico trabajo del H.·. Patrick Négrier respondiendo a lo planteado en la publicación “Ordo ab Chao” del Supremo Consejo del REAA (vinculado a la GLF) que venimos analizando, y aunque conscientes de que echará abajo algunos mitos preconcebidos, sin duda nos esclarecerá enormemente con la solidez de sus argumentos como es habitual en este autor.
Tesis 3
"La masonería escocesa y de los Antients preexistía a la masonería de los Moderns, es decir a la reforma andersoniana de 1717... La masonería escocesa era practicada en Francia según los modelos traídos por los jacobitas y fue sólo secundariamente que la masonería de los Moderns fue practicada en el reino”[4].
Respuesta
La expresión "masonería escocesa " es muy vaga: ¿el autor se refiere a la masonería de las logias escocesas no calvinistas que, en la estela de los Estatutos del católico Schaw de 1598 y de las dos cartas de los católicos Sinclair, practicaban el rito anglicano de los Antiguos deberes operativos; o bien se refiere a las logias escocesas calvinistas que practicaban al rito escocés y calvinista del “Mot de Maçon” (Mason Word/MW)?
El hecho que el autor menciona de la importación en Francia de esta "masonería escocesas" indica que este autor tenía la intención de hablar del rito escocés del MW efectivamente importado tanto por los jacobita como por los miembros de la Gran Logia en Francia en 1725 desde Londres (sobre este doble origen de la masonería francesa, cf. los trabajos de Pierre Chevallier).
¿Pero donde habían sido recibidos estos jacobitas en el rito del MW? ¿En la Gran Logia ecléctica (no confesional) de Londres, o bien en una de las logias de Escocia que practicaban este rito? Entre 1710 y 1725, las logias escocesas que practicaban el rito del MW eran de dos tipos: habían por un lado las logias calvinistas federadas por la logia-madre calvinista de Kilwinning, y había por otro lado las logias episcopalianas (arminianas, es decir próximas a los católicos y anglicanos) como la logia de Dumfries que practicaba en efecto el rito de MW (poseemos dos rituales de MW de esta logia: el Dumfries n° 4 de 1710, y el ritual de 1727 divulgados en la Confesión de un masón). Los jacobitas siendo católicos solo habrían podido ser recibidos en logia en el rito de MW en dos marcos instituidos: o la Gran Logia ecléctica de Londres, que estaba abierta a todas las confesiones, o en una de las logias no calvinistas de Escocia, como la logia episcopaliana de Dumfries, que practicaba este rito.
Ya fuera que estos jacobitas hubieran sido recibidos en el rito de MW en la Gran Logia de Londres o en una logia escocesa episcopaliana como la de Dumfries no cambia en nada al hecho de que estos jacobitas, como practicantes del rito de MW, practicaban el mismo rito que la Gran Logia de Londres, lo que impide oponerlos a los Moderns y de asimilarlos o a los antiguos masones (quienes no practicaban el rito de MW sino el rito de los Antiguos deberes) o bien a los Antients (que aparecerán en 1751) añadiendo además que el primer ritual de MW de inspiración jacobita (ramsayano) que nos ha llegado (Le Sceau rompu, 1745) no contiene ninguna oración y está en eso estrictamente conforme a la versión del rito de MW practicado por la Gran Logia filosófica y no confesional de Londres.
Si es cierto que los jacobitas fueron los primeros en introducir en Francia el rito de MW, es falso por otra parte afirmar que la masonería de los jacobitas fue introducida antes que la masonería de los Modernos, por la buena y simple razón que de 1725 a 1745 estas dos masonerías hacían una sola y única, como los atestigua la comparación de “l’Ordre des francs-maçons trahi” de l’abbé Pérau (representando en 1745 el rito de MW transmitido por los miembros de la Gran Logia de Londres) con el ”Sceau rompu” (reflejo en este mismo año 1745 del ritual de MW practicado por los masones jacobitas de la corriente ramsayana).
[4] Ibid., p. 20.
Traducción y revisión: Joaquim Villalta, Vª Orden, Gr.·. 9
Miembro de la Academia Internacional de la Vª Orden - UMURM
Miembro de la Logia de Investigación "Los Modernos" - GLMAE

11 d’agost 2009

Respuestas a contrasentidos históricos (2)


Presentamos la segunda entrega del interesante y esclarecedor trabajo de Patrick Négrier aparecido el 7 de octubre de 2004  respondiendo a las tesis planteadas desde la publicación “Ordo ab Chao” del Supremo Consejo del REAA (vinculado a la GLF) del primer semestre de dicho año.

Tesis 2
"La aparición del sistema en treinta y tres grados no quiere por tanto decir que las prácticas rituales del rito de los primeros tres grados tal y como las utilizamos no sean anteriores a esta fecha. Las especificidades del rito: posición y función astronómica de los vigilantes, posiciones de las columnas, enunciación de las tres grandes Luces, circulación de la palabra - desde 1696 en Escocia - existencia de los diáconos, constituyen un cuerpo singular y una generalidad a lo que podríamos llamar la masonería de los Antiguos (en oposición a la masonería de los Modernos andersonianos) son muy antiguas. Gran número de estos elementos está presente en las fuentes escoceses pre-andersonianas. Se olvida por otra parte un poco demasiado rápido que estos elementos escoceses de los siglos XVI y XVII están todavía presentes en los rituales contemporáneos de la Gran Logia de Escocia. Se sabe igualmente que cuando la Gran Logia de los Antiguos se constituye en 1751, es entre otras cuestiones, como reacción a las innovaciones que los andersonianos habían introducido en la masonería. Si los “Antients” reprochan estos cambios, es porque precisamente las prácticas anteriores eran diferentes y aparentemente análogas a las que ellos mismos proponían”. [3]
Respuesta
La noción de un sistema del REAA en treinta y tres grados es contestable por dos razones: en primer lugar porque los catecismos alegóricos y simbólicos de los cuales el REAA tomó prestado algunos de sus materiales simbólicos, como la llave, los nombres de los tres homicidas de Hiram, los "quince", o incluso los "nueve") eran del rito del “Mot du Maçon” (Mason Word/MW) en tres grados y que dicho préstamo fue un hurto; y luego -insistimos- porque el rito que sirve de fundamento al REAA , el MW, solo comportaba en 1730 tres grados. Los grados añadidos por el REAA a los tres grados iniciales son ajenos al rito de MW y a la leyenda masónica de Hiram del tercer grado del rito de MW (Samuel PRICHARD, Masonry dissected 1730). Dicha leyenda era una simple alegoría de la Pasión/resurrección de Jesús y que en esta cualidad no podía ser continuada por leyendas complementarias (como las del REAA, tomando a Hiram al pie de la letra) cuya ruptura semiótica y semántica muestra un contrasentido.
Así, si el REAA pretende basarse en el rito en tres grados de MW teniendo la intención de completar sin razón este rito por leyendas que son simplemente apócrifas e incluso incoherentes con el sentido original de la leyenda de Hiram de 1730, ¿qué pensar sobre la afirmación según la cuál la posición y la función astronómica de los vigilantes, las posiciones de las columnas, la enunciación de las tres grandes Luces, y la circulación de la palabra desde 1696 en Escocia, serían especificidades del REAA ?
Estos elementos aparecieron en los primeros catecismos alegóricos y simbólicos del rito de MW entre 1696 y 1730: constituyen pues especificidades del MW y no del REAA, que no existía todavía puesto que los primeros rituales de altos grados son posteriores al MW fijado en sus tres grados en 1730.
Recordemos que el MW fue creado hacia 1637 por los masones calvinistas de la logia escocesa y calvinista de Kilwinning, se desarrolló entre 1696 (Edimburgo) y 1711 (Trinity College), antes de ser transmitido por Anderson en 1714 a los futuros creadores de la Gran Logia de Londres de 1717. El rito de MW fue importado desde Escocia a Irlanda (1711) e Inglaterra. En Inglaterra solo era practicado por la Gran Logia de Londres: las otras logias de Inglaterra, que se podrían con todo derecho llamar las antiguas logias operativas inglesas como las de York y de Chester, e incluso como la que publicó las Constituciones Roberts en 1722, practicaban el rito de los Antiguos deberes operativos ingleses. Los elementos constitutivos del rito de MW, tal y como las enumera el autor de la tesis 2, no pertenecían pues al rito de los antiguos masones operativos ingleses, los cuales practicaban el rito de los Antiguos deberes, sino al de la Gran Logia de Londres denominados Modernos, como lo atestiguan los dos rituales que nos quedan de esta obediencia. Además, estos elementos del rito MW no existían en el siglo XVI pues el primer testimonio histórico que poseemos sobre este rito fecha de 1637.
Finalmente ¿la Gran Logia de los Antiguos se constituyó en 1751 contra las innovaciones aportadas por la Gran Logia de Londres (Modernos)? Como veremos más adelante, los fundadores de la Gran Logia de los Antiguos practicaban el mismo rito que la Gran Logia de Londres (a saber el rito de MW), pero gran número de ellos, siendo católicos, reprochaba a esta última haber roto con la religiosidad de los Antiguos deberes operativos (lo que se explica visto la orientación filosófica y ecléctica, es decir no confesional, de la Gran Logia londinense) y fue una de las razones para que los masones irlandeses, la mayoría católicos, rompieran con la Gran Logia de Londres (cuyo rito practicaban) e integraron al MW las oraciones inspiradas de la religiosidad confesional de los Antiguos deberes operativos.
La Gran Logia de Londres innovó ontologizando el rito originalmente calvinista de MW y se dio como marco jurídico las Constituciones de 1723 que, abriendo las puertas de la logia a todos los practicantes de la religión natural (orto-praxis moral) sin consideración para las ortodoxias que quedaban sólo como opiniones individuales, rompía por este eclecticismo con la religiosidad confesional de los Antiguos deberes. Los fundadores de la Gran Logia de los Antiguos rechazaron la opción filosófica de la Gran Logia de Londres y prefirieron a la religión natural una religiosidad confesional inspirada de aquella de los Antiguos deberes operativos. No obstante, aunque la Gran Logia de los Antiguos tendió a inspirarse en el modelo religioso surtido por los Antiguos deberes no practicaba sin embargo su rito: practicaba una versión del rito de MW que era a su vez el de la Gran Logia de Londres, denominada de los Modernos.
3 Cf. note 1, p. 17-18.

Traducción y revisión: Joaquim Villalta, Vª Orden, Gr.·. 9
Miembro de la Academia Internacional de la Vª Orden - UMURM
Miembro de la Logia de Investigación "Los Modernos" - GLMAE

07 d’agost 2009

Respuestas a contrasentidos históricos (1)


El presente artículo no pretende en absoluto generar o alimentar una confrontación entre ritos ni mostrar las excelencias de unos sobre otros.
No obstante, como masones que intentamos buscar y conocer la verdad en distintos ámbitos, creemos necesario adentrarnos en la profundidad de algunos trabajos que desvelan falsas creencias o afirmaciones inexactas que han sido tomadas como ciertas con el paso de los años ya sea por desconocimiento o por intereses particulares.

A propósito del tema de la popular querella entre Antiguos y Modernos, brillantemente analizada como elemento de reflexión desde el Blog Rito Francés del H.·. Víctor Guerra, y también abordada en este espacio hace algunos meses atrás así como recientemente en el Blog Ars Memoriae, acercamos un trabajo aparecido el 7 de octubre de 2004 de Patrick Négrier – como siempre sólido y van dos seguidos este mes- como respuesta a una publicación del Supremo Consejo del REAA (vinculado a la GLF) pero cuyo contenido ilustra aspectos más generales que abarca, entre otros, el recurrente tema Antiguos vs Modernos. Esta publicación, presenta algunas tesis expuestas como afirmaciones en dicha revista a las que Négrier da respuesta de forma clara y diseccionada a los contrasentidos históricos de la misma. Tal vez la forma reiterativa y recurrente del autor en hacer reaparecer conceptos o argumentos pueda chocarnos un tanto en la redacción (estilo muy frecuente en sus obras) pero sin duda ayuda plenamente a remachar e impregnar en el lector el mensaje que quiere transmitir sin dejar ningún tipo de imprecisiones sobre el mismo, dejándolo meridianamente claro.
Iniciamos hoy la primera entrega.
RESPUESTAS A LOS CONTRASENTIDOS HISTÓRICOS DE UN NÚMERO DE LA REVISTA ORDO AB CHAO
por Patrick Négrier
La revista Ordo ab chao del Supremo consejo del REAA sito en el Nº 8 de la calle Puteaux en París publicó en el primer semestre 2004 un número titulado Doscientos años de defensa del rito escocés antiguo y aceptado, folleto que contiene algunas afirmaciones que debemos analizar aquí.
Tesis 1
"Así vimos a la Gran Logia Unida de Inglaterra y al Gran oriente de Francia hacer creer la idea de que la masonería especulativa habría nacido de la reforma de 1717 y que las Constituciones de Anderson serían la referencia común obligada de todos los masones del globo. Estas alegaciones reiteradas desde hace decenios creando un callejón sin salida sobre la masonería de los Antiguos (Escoceses de la Gran Logia de Escocia, Antiguos de la Gran Logia de Irlanda, masones del rito Escocés antiguo y aceptado) corren el riesgo de volverse verdades históricas para aquellas personas insuficientemente informadas »  [1] 
Respuesta
Antes de afirmar algo, hace falta definir aquello de lo que se habla. ¿Qué se entiende por "masonería especulativa”? A lo largo de su primera historia la francmasonería, que aceptaba en logia a eruditos o anticuarios atraídos por el componente especulativo de sus Antiguos deberes o de su rito del ”Mot de Maçon” (Mason Word/la Palabra de Masón –en adelante MW-), ha poseído aspectos especulativos : la masonería de los Antiguos deberes operativos, de origen inglés antes de ser importados en Escocia (1390 -1722) narraba bajo forma de alegorías la historia legendaria del oficio de arquitectura ; la masonería operativa de transición en Escocia, nacida hacia1637, practicaba el rito de MW quien evocaba bajo forma de alegorías diversos elementos de la teología calvinista; y la Gran Logia de Londres nacida en 1717 de la federación de cuatro antiguas logias operativas practicaba el rito escocés de MW (del cual acabamos de ver el aspecto especulativo) que ella anglicanizó y luego ontologizó de 1723 a 1730 dándose un nuevo marco jurídico con las Constituciones de 1723, que rompieron con la religiosidad confesional de los Antiguos deberes limitando el punto común del conjunto de los miembros de la obediencia a la religión natural que trasciende todos los particularismos confesionales.
Si por "masonería especulativa" se entiende no a las Constituciones de 1723 sino al rito de MW, hay que recordar que este rito escocés y calvinista de MW fue transmitidos en 1714 (cf. la obra de Pierre Mereaux) por el pastor escocés y calvinista James Anderson (quien había sido recibido en el MW en la logia escocesa de Aberdeen que practicaba este rito desde por lo menos 1670) a los futuros fundadores de la Gran Logia de Londres (1717).
¿Cómo situar a los escoceses de la Gran Logia de Escocia, los Antiguos de la Gran Logia de Irlanda, y a los masones del rito Escocés antiguo y aceptado respecto a la noción de Antiguos y respecto al rito del MW quien fue anterior a la Gran Logia de Londres de 1717?
Los escoceses de la Gran Logia de Escocia: Ésta es una expresión quizás un poco vaga de la cual nos preguntamos si no podría designar por lo menos tres realidades distintas. A partir de 1637 en Escocia existieron dos tipos de masonería: la de las logias calvinistas que, en la estela de la logia-madre calvinista de Kilwinning, practicaban al rito escocés y calvinista de MW, y otra de las otras logias que, no siendo de confesión calvinista, seguían en la estela de las logias católicas reguladas por los Estatutos Schaw de 1598 y luego por las dos cartas Sinclair de 1601 y de 1628 practicando el rito anglicano prescrito por los Antiguos deberes operativos ingleses. Finalmente la Gran Logia de Escocia fundada en 1736 practicaba probablemente en esta fecha el rito de MW. Entre estos tres grupos masónicos, las logias escocesas que practicaron el rito de MW a partir de 1637 (rito que será ulteriormente en 1717 el de la Gran Logia de Londres denominada de los Modernos), estaban en reacción contra la tradición anglicana de los Antiguos deberes, y opuestos por consiguiente a las otras logias escocesas no calvinistas y fieles al rito anglicano de los Antiguos deberes. En cuanto a la Gran Logia de Escocia de 1736, si es cierto que practicaba el rito de MW, revela con ello un tipo de masonería que no era la de los Antiguos deberes sino por el contrario el de las logias escocesas que se habían adherido a partir de 1637 al rito de MW, un tipo de masonería que será también la de la gran Logia de Londres de 1717denominada de los Modernos.
La Gran Logia de los Antiguos fue fundada en 1751. Cécile Révauger escribe sobre este sujeto: "Los fundadores de esta GranLogia, un gran número de ellos de origen irlandés, fueron iniciados en Irlanda, y... es erróneo hablar de un escisión de la Gran Logia original de los Modernos. Sencillamente estos masones recientemente inmigrados, no habiendo sido admitido en las logias inglesas, crearon sus propios talleres y luego su Gran logia [2].
Así los fundadores de la Gran Logia de los Antiguos practicaban el mismo rito que la Gran Logia de Londres de 1717 en el sentido en que ambas practicaban una versión del rito de MW. Esto no tiene nada de asombroso pues ya en 1711 el Trinity College, ritual de MW, testimonia la introducción de este rito en Irlanda. Que la Gran Logia de los Antiguos practicaba el rito de MW se encuentra por lo demás confirmado en 1760 por los “Tres golpes distintos”, que es una divulgación londinense de un ritual de MW practicado por la Gran Logia denominada de los Antiguos. Puesto que la Gran Logia denominada de los Antiguos practicaba el rito de MW, no practicaba por tanto el rito de los Antiguos deberes, aunque tomó prestado a los Antiguos deberes las plegarias que introdujo en el rito del MW el cual en si mismo no comportaba ninguna oración. En tanto que practicaba una versión, acompañada por oraciones, del rito de MW igualmente practicado por la Gran Logia de Londres denominada de los Modernos, la Gran Logia de los Antiguos no puede en verdad ser denominada de los Antiguos sino sólo de los neo-antiguos, significando este calificativo de neo-antiguos que La Gran Logia de los Antients no practicaba el rito de los Antiguos deberes, lo que le hubiera merecido en verdad el titulo de antiguos, sino el rito de MW (practicado por la Gran Logia denominada de los Modernos) al cual agregó de las plegarias inspiradas de la tradición de los Antiguos deberes.
Finalmente la denominación de rito Escocés antiguo y aceptado (REAA) contiene dos calificativos (escocés, y antiguo) sobre lo cual necesitamos aquí precisar el contenido. Como lo muestra el hecho de que este rito pretende basarse en el rito en tres grados cuyo contenido atestigua a la vista de la documentación histórica que es una versión del rito de MW, el rito del REAA se presenta como un desarrollo aparente del rito escocés MW que en 1730 comportaba tres grados. El carácter escocés del REAA en sus pretendidos tres primeros grados no tiene pues ninguna relación con las logias escocesas del siglo XVII las cuales, no siendo calvinistas, se mantuvieron fieles al rito anglicano de los Antiguos deberes. Este carácter escocés del REAA en sus pretendidos tres primeros grados, inherente al origen escocés del rito de MW igualmente practicado por la Gran Logia de Londres, constituye pues un punto común al REAA (en sus pretendidos tres primeros grados) y al rito de la Gran Logia de Londres. En cuanto al calificativo de Antiguo en la expresión REAA, no puede hacer referencia al rito de los Antiguos deberes pues el REAA en su pretendidos tres primeros grados es un desarrollo del rito de MW igualmente practicado por la Gran Logia de Londres denominada de los Modernos. A lo sumo puede reconocerse que la presencia de plegarias en el REAA acerca este rito al de la Gran Logia de los Antients (neo-antiguos) que había integrado al rito de MW, practicado por ella y por los Modernos, plegarias conformemente con el rito de los Antiguos deberes.

[1] Ordo ab chao, Paris, Suprême conseil de France, 1er semestre 2004, p. 15..
[2] Cécile REVAUGER, art. « Ancients » dans Encyclopédie de la franc-maçonnerie sous la dir. d’Eric Saunier, Paris, Librairie générale française 2000, p. 28.

Traducción y revisión: Joaquim Villalta, Vª Orden, Gr.·. 9
Miembro de la Academia Internacional de la Vª Orden - UMURM
Miembro de la Logia de Investigación "Los Modernos" - GLMAE

01 d’agost 2009

La universalidad de las Constituciones de 1723 de la Gran Logia de Londres

Cuando leemos la nota del magnífico masonólogo Patrick Négrier argumentando su salida de la Gran Logia de Francia en julio de 2003, nos sorprende a botepronto su exposición calificando a las grandes logias anglosajonas de irregulares por haber, precisamente, impuesto un principio de creencia teórica como criterio condicionante para ser Recibido (iniciado) en una Logia, lo que según él las aleja del criterio que emana de las Constituciones de 1723, siendo éste la práctica de la ley moral universal (religión natural), práctica que no es ni una confesión ni una creencia.

Négrier no hace esta afirmación gratuitamente, sobretodo conociendo la amplitud y rigor de su trabajo que es toda una fuente de conocimiento para intentar aportar luz al complejo marco social y religioso inglés (y británico en general) donde nace la masonería que hoy día conocemos.

Sería misión imposible sintetizar de forma comprensible todo un proceso que no nace obviamente ex nihilo, pero nos remitiremos a la coherencia que afirma existir entre el Rito de la Gran Logia de Londres y las Constituciones de 1723 para intentar entender, aunque sea someramente, la afirmación que arriba expone el autor.
Algunos podrían pensar que el cristianismo del Rito del “Mot de Maçon” (de origen calvinista y creado en Escocia hacia el 1673) practicado en 1723 por la Gran logia de Londres era contradictorio con la referencia de las Constituciones de esta obediencia a la religión natural, la cual no es de naturaleza confesional y no reposa sobre una creencia, puesto que es simplemente la práctica de la ley moral universal.
El Rito del “Mot du Maçon” (Mason Word) era un rito a la vez ecuménico (es decir cristiano en el sentido pluri-confesional), ecléctico (retenía la excelencia de las confesiones trinitarias sin excluir por tanto de las logias a los deístas y los unitarios), y finalmente filosófico (es decir, meta-confesional).

Estos tres aspectos distintos (cristianismo ecuménico, eclecticismo tolerante, y universalidad filosófica) del rito de la Gran Logia de Londres en 1723 poseían una unidad subyacente: constituían tres puntos de vista teóricos federables únicamente bajo la bandera de una realidad no teórica sino solamente práctica: la religión natural que consiste en hacer el bien.
Existía por tanto una coherencia entre los tres aspectos citados del rito de la Gran Logia de Londres de 1723 y la referencia de las Constituciones de 1723 en la ortopraxis ética que es la religión natural. No había pues, en la Gran Logia de Londres ninguna contradicción interna entre la referencia de sus Constituciones de 1723 a la religión natural y el cristianismo del “Mot du Maçon” parcticado por esta obediencia, ya que el cristianismo de su rito, que era ecuménico, pluri-confesional, ecléctico, tolerante y filosófico (meta-confesional), poseía una diversidad teórica unificable por la referencia a la religión natural que su carácter puramente práctico hace universal y trascendente a todas las divergencias teóricas.


Joaquim Villalta, Vª Orden, Gr.·. 9
Miembro de la Academia Internacional de la Vª Orden - UMURM
Miembro de la Logia de Investigación "Los Modernos" - GLMAE