30 de juliol 2010

El Rito como vehículo de propiedad Universal (I)

Recientemente se anunciaba la aparición oficial de unos rituales del Rito Francés en lengua castellana en su estado “más puro”. Ese adjetivo venía referido a los actuales de referencia redactados por/para una determinada obediencia, porque también están en “estado puro” los rituales del Rito Francés Moderno del Gran Oriente de Brasil, o los de la Grande Loge Nationale Française, que utilizan los suyos (y en nada se parecen a los primeros ni entre sí) y lo hacen de forma tan legítima o referente como lo pueda hacer el Gran Oriente de Bélgica o el Grande Oriente Ibérico, por mencionar algunos Chef d’Ordre del Rito Moderno.
Es por eso que el concepto de “pureza” es relativo y precisa ser matizado desde distintos ámbitos, básicamente para no confundir al lector. Al respecto, un valioso hermano advertía el riesgo de adoptar actitudes de “salvaguarda de la pureza” para evitar supuestas desviaciones, actitudes muy propicias a generar el riesgo del pensamiento único, sin saber a ciencia cierta por la inmensa mayoría qué es y donde radica dicha “pureza “ para resguardar.

Por otra parte, me parece respetable el control y distribución de dicho material ritual (además de obvio y evidente su tenencia para las logias hispanoparlantes de la oportuna correspondencia). No obstante, gracias al mercado editorial europeo (y recientemente el español), ha sido posible dar a conocer ya no solo rituales de diferentes versiones del Rito Francés o Moderno, sino que además, se han podido abordar libremente y sin ningún tipo de sumisión a ninguna “militancia”, trabajos y reflexiones inexistentes e irrealizables bajo cielo obediencial (muchos de estos trabajos editoriales han sido realizados por expertos HH.•. del GODF, GLNF, LNF, GOB, GLB, GLRB, GOI, etc.), asegurando la independencia, pluralidad y rigor, muchas veces ausente y carente en otro tipo de trabajos “tutelados”.
Lamentablemente, la independencia “académica” no siempre es bien comprendida y suele confundirse con iniciativas para fomentar agravios o confrontaciones. Una pena.

Es un grave error masónico e histórico considerar al Rito Francés o Rito Moderno como propiedad exclusiva de una determinada Obediencia. Igual hay todavía alguien que así lo piensa, pero lamento profundamente esa visión de marketing conductivista a la que me resisto ser sometido con siglas marcadas a fuego diferenciando buenos y menos buenos, auténticos y de “cartón piedra”. El “negocio” de la propiedad ritual o del Rito, es algo que, además de ser poco fraterno cuando se utiliza como elemento de presión, ha llegado a hastiarme por las veces que se ha llegado a argumentar lo infundado del tema, y que tan solo interesa a unos cuantos que defienden su calidad dominante aparente, revestida de un mandil, banda o collar, con un carnet, título o pasaporte confiriendo un supuesto estatus de regularidad desde tiempo inmemorial, en ocasiones a "full" para todos los Grados a receptores totalmente en fuera de juego en cuanto al Rito de los Modernos. Permítanme pensar que debe ser algo más que un sello o un acrónimo.
La legitimidad y regularidad de su uso y práctica, además de la conferida a los MM.•. MM.•. regularmente iniciados y recibidos en los distintos grados por transmisión ininterrumpida, es detentada en diversos Orientes por distintas Potencias Masónicas, denominadas "Chef d’Ordre". Todas ellas son garantes del espíritu del Rito Moderno, pero libres para reflexionar sobre sus usos y prácticas dentro de este marco flexible y de necesaria evolución inherente al Rito Moderno.

La fijación de formas rituales ha devenido herramienta para evitar excesos, pero ha coartado usos legítimos y ha deformado nuestra visión del Rito llegando a ser erróneamente contemplado por algunos de su exclusiva propiedad.
En algunas obediencias, por ejemplo, cada logia que trabaja en el seno del Rito Moderno, lo hace mediante un ritual que ella misma ha definido o heredado de su enorme tradición masónica a lo largo de la historia. Esta forma de práctica masónica nos recuerda a la practicada a lo largo del siglo XVIII en el continente europeo, libre aún de fenómenos globalizantes y centralizadores que, en uno u otro sentido, tienen ventajas e inconvenientes. Este doble aspecto funcional de libertad logial y fidelidad ritual, solo es comprensible teniendo claro la estructura fundamental simbólica y filosófica del Rito Francés o Moderno. Precisamente una de las características del Rito Francés o Moderno es la de no proponer más que un modelo, que cada logia adapta.
Para evitar el caos, tan solo precisamos de nuestra capacidad de trabajo dentro de una libertad, pero conforme al Rito, y esta conformidad pasa por nuestro necesario conocimiento de la antes citada estructura simbólica propia, que será igual en sus diversas formas rituales manifestadas, y ello exige, muy especialmente, de la búsqueda de una excelencia de todos los Maestros, que serán en definitiva quienes tienen el peso y la responsabilidad de pasar la llama a generaciones venideras.

Brasil, Holanda, Francia, Bélgica, España, Portugal, forman parte de un no muy largo etcétera subdividido en diferentes obediencias, donde, sin complejos, algunas han tomado su legado y han evolucionado siguiendo los criterios que para su seno han estimado convenientes, y han hecho uso de su libertad y legitimidad con todas las consecuencias.
La diversidad de la Oferta forma parte de la diversidad Obediencial, y pretender alguien erigirse en “auténtico” y “único” curador y “dador” del “verdadero rito pata negra”, no solo sería incierto y errático, sino que sería desconocer completamente la realidad, génesis, estructura y evolución del Rito Moderno o Francés.
Pero vayamos a la fuente, objeto y finalidad misma. Cuando el Rito no tenía nombre alguno, o por el contrario, intentemos pensar en “todos” simultáneamente. Intentemos hallar su común denominador:

Etimológicamente la palabra Rito nos conduce a las nociones de sucesión y de orden. Un rito es aquel conjunto de reglas que fija de forma específica los diferentes trabajos masónicos o ceremonias. Un ritual no pretende tener la autoridad de un libro sagrado al mismo tiempo que no pretende imponer una historicidad o unas creencias específicas. ¿Para qué sirve entonces el Ritual?
Hoy día podríamos concebirlo como aquel conjunto normativo libremente aceptado que nos indica un camino que

- codifica las relaciones tanto dentro de las Logias como de la Orden

- facilita la libertad de expresión y de pensamiento

- permite articular distintas ideas simbólicas dentro de un espacio y un tiempo con unos específicos objetivos tanto de trabajo colectivo en logia, como de introspección individual

- privilegia las ideas sobre las formas, potenciando valores éticos y morales mediante el respeto a las diferencias, la total libertad de conciencia y el desarrollo personal intelectual y espiritual, fomentando el estudio, el análisis, la observación y la autoevaluación.

El uso del término Rito en masonería es bastante tardío, y obedece a una necesidad de diferenciar las distintas formas rituales que se fueron sucediendo con el paso del tiempo, sobretodo a partir de la proliferación de los denominados “Altos Grados” en los años 1740, distintos a los universalmente reconocidos como simbólicos (Aprendiz, Compañero y Maestro), y cuyos diferentes sistemas de reorganización, llamados en ocasiones Regímenes, condujeron al uso de calificativos que permitieran diferenciar sus particularidades, especificidades y divergencias. Este deseo de reagrupar en función de su génesis y peculiaridades, conjuntos rituales coherentes y estables, desembocó en la aparición de los distintos Ritos hoy existentes.

Po lo tanto, la estructura Obediencial correctamente concebida debe pretender, entre otras cuestiones:

a) Coordinar la ayuda e interrelación logial

b) Ser garante de la correcta aplicación de las estructuras simbólicas inherentes a todo Rito (sea el que sea) lo cual no implica inmutabilidad o evolución en sus distintas prácticas.

c) Facilitar el intercambio y el flujo de experiencias humanas y masónicas entre miembros de distintas Logias y Obediencias.

d) Contrarrestar los excesos o corregir las carencias que pueda padecer la vía iniciática en situaciones de flagrante endogamia logial.

e) Vehicular y tutelar la Tradición y modernidad, pasado y futuro, de nuestra Orden, nuestros Ritos y Rituales, garantizando una excelencia en nuestros Trabajos Logiales y en nuestra puesta en práctica vital cotidiana.

f) Trabajar por y para las Logias (y no al contrario), siendo enormemente respetuosa con la libertad de las mismas y con la inherente a la condición masónica de sus componentes, siempre y cuando respeten tácitamente los compromisos libremente adquiridos en ese quid pro quo.

Así pues, más allá de esa estructura “relacional”, existe el vehículo que da un ingente y auténtico valor, haciendo funcional y real el fenómeno masónico. Esto es el Ritual.
Pero, ¿cómo?, ¿cuando?, ¿donde? Y ¿por qué se crea?


Joaquim Villalta, Vª Orden, Gr.·. 9
Miembro de la Academia Internacional de la Vª Orden - UMURM
Miembro de la Logia de Investigación "Los Modernos" - GLMAE

23 de juliol 2010

Presentación en la Ciudad de México de la Primera Edición del Rito Francés de 1783-1786-1801 “Régulateur du Maçon” en castellano

El Viernes 30 de Julio del 2010, a las 4:15 pm en el Centro Cultural Teatro del Pueblo, en el corazón del Centro Histórico de la Ciudad de México se llevará a cabo la presentación de la
primera edición en lengua castellana analizada y comentada del Ritual de Primer Grado y Trabajos de Banquete del “Régulateur du Maçon” del Rito Francés, del Círculo de Estudios del Rito Francés "Roëttiers de Montaleau", a cargo de los miembros del equipo de México: Rodrigo Álvarez, Rosa María González y Lila Lorenzo.



Será también presentado en el mismo acto el nuevo libro del Hermano Víctor Guerra “Rito Francés: historia, reflexiones y desarrollo”.
Estos libros están editados por masónica.es y distribuidos en México por Editorial Herbasa y disponibles en sus sucursales en México.

Entrada Libre

Dirección: Teatro del Pueblo: Republica de Venezuela #72. Col. Centro. Delegación Cuauhtémoc. México D.F. (Cerca del Metro Zócalo y Allende). Entre las calles El Carmen y Rodríguez Puebla.



Joaquim Villalta
M.·. M.·. del Grande Oriente Ibérico
Miembro del Gran Capítulo General de España
Miembro del Círculo de Estudios del Rito Francés "Roëttiers de Montaleau"

19 de juliol 2010

Nueva web del Grand Chapitre Général de Belgique

El Grand Chapitre Général de Belgique estrena nueva web

http://www.johaben.be

En la misma (aún en proceso de construcción) encontramos diversos apartados relativos a la historia del Gran Capítulo General de Bélgica y de los Altos Grados del Rito Moderno en estos Valles, así como enlaces bibliográficos y de referencias con otras web de interés, como el Gran Capítulo General del Rito Francés de España, el Gran Capítulo General del GODF, así como con el Círculo de Estudios del Rito Francés "Roëttiers de Montaleau" o con el Museo Belga de la Francmasonería.

Los Órdenes de Sabiduría están trabajándose con fuerza y vigor en estos históricos Valles del Rito Moderno.
Desde aquí vayan nuestros mejores deseos de Salud, Dicha y Prosperidad.

Joaquim Villalta
M.·. M.·. del Grande Oriente Ibérico
Miembro del Gran Capítulo General de España
Miembro del Círculo de Estudios del Rito Francés "Roëttiers de Montaleau"

11 de juliol 2010

La práctica de la Masonería como método iniciático

En numerosas ocasiones hemos escuchado que la Masonería es una institución esencialmente filosófica, filantrópica y de perfeccionamiento que tiene por objeto la búsqueda de la verdad, el estudio de la moral y la práctica de la solidaridad, trabajando para la mejora material y moral, así como el perfeccionamiento intelectual de la humanidad.
Efectivamente así debe ser, deviniendo mediante el apropiado uso de sus herramientas y metodología una auténtica escuela de formación del ciudadano en mayúsculas.

Con el fin de asumir o aproximarnos cada vez más a esos objetivos, utópicos en ocasiones, pero no por ello necesarios de perseguir, tenemos la obligación para con nosotros mismos de desplegar nuestra pericia y deseo en la búsqueda de materiales de crecimiento en todos los planos, así como despertar y alimentar nuestras inquietudes de desarrollo de nuestros múltiples potencialidades en todos los campos. El buen trabajo dirigido en esta línea ha de proporcionarnos un merecido salario en primera instancia a nivel individual, y consecuentemente, una positiva incidencia en esa obra global de la cual somos materia y obreros a la vez: la humanidad.
En ese caminar de la búsqueda para encontrar, os he torturado con frecuencia con Planchas y reflexiones a veces cargadas de giros filosóficos complejos o abarrotados de datos historiográficos que, vuestra paciente, amable y fraternal actitud ha permitido que yo sienta, o presienta, haberme conducido a un mayor esclarecimiento, y espero, haya también incidido positivamente en el caminar de todos o algunos de vosotros.
Es ese enriquecedor quid pro quo carente de egoísmo, por plural y compartido, lo que me motiva día a día a seguir en la cantera y a intentar aplicar más cada día la práctica del amor con el mayor sentimiento de sincera gratitud.

No obstante, hoy quiero hacer un ejercicio de introspección. De filtrado diría yo, para tocar de pies en el suelo, y calibrar toda la potencia transmutadora, generadora y constructiva, que por simple, a veces subestimamos en una lectura ligera de nuestros rituales o sobre el valor que damos a la lectura de nuestros símbolos característicos, esos vehículos de por sí cargados de conocimiento y plataforma de despegue de nuestras meditaciones multiformes y multitemáticas.
He devorado felizmente libros y leído autores variadísimos de todos los campos sobre los que mi humana capacidad intelectual ha sido capaz de abordar, aunque no sé si de asimilar en su plenitud, habiendo de confesaros que en alguna que otra ocasión, he sufrido un empacho o colapso, que a pesar de ello, siempre, y digo siempre, son positivos si se revisan desde la distancia que da la maduración, y el paso del tiempo en un nuevo abordaje.
Uno de los filósofos y masonólogos que más profunda y brillantemente han abordado la ontología y hermenéutica masónicas, ha sido el Q.•. H.•. Patrick Négrier, personaje al que frecuentemente hago referencia por su colosal y descomunal obra, a día de hoy no superada en los campos de la génesis de la francmasonería moderna en concreto. Autor de difícil lectura a botepronto por la complejidad del desarrollo analítico de las temáticas que aborda, me sorprendió como hombre accesible, presto y dispuesto, siempre atento a responder cuestiones con una actitud fraterna y cercana. No debiera causarnos extrañeza: su praxis vital se halla acorde con la inherente fraternidad contenida en los principios de nuestra Augusta Institución, aunque también sabemos, que desgraciadamente, esa prédica y práctica masónicas se nos aparecen en desfase, e incluso en contradicción en más ocasiones de las que sería deseable.
Volviendo al Hermano Patrick Négrier, más impresión me produjo la simplicidad y transparencia con las que aborda una pregunta crucial, y cuya respuesta nítida, límpida, he intentado hacer mía y que ahora quiero con vosotros compartir.
Cuando me cuestiono mediante qué medios complementarios a la masonería pueden permitirme progresar sobre el camino iniciático, me propongo a hacer las siguientes consideraciones con la máxima simplicidad de la que soy capaz de expresar y sentir sinceramente, y que tal vez a más de uno puedan sorprender: un masón puede ayudarse del conjunto de la cultura mundial (filosófica, literaria o espiritual) para completar su formación masónica. Pero no es indispensable ya que el método masónico contiene el mínimo útil para el desarrollo psico-moral de todo ser humano. Es suficiente practicar honesta y atentamente los medios propuestos por la masonería; y es por tanto inútil buscar fuera de la masonería instrumentos de perfeccionamiento que ella misma esconde y propone.

Todo masón o masona debería reconstituir en su propia casa una pequeña cámara de reflexión y estar en ella al menos un cuarto de hora al día cada mañana
a) Mirando una imagen como una reproducción de una pintura de “Vanités” (Vanidades), género pictórico simbólico de gran auge en el siglo XVII que abordaba las temáticas de la muerte y la fragilidad y lo efímero de los bienes terrestres y del placer, nos recordará la proximidad de la muerte y la relatividad que debe darse al apego material. Asimismo, mirando el reloj de arena, tomaremos consciencia del tiempo de vida que nos queda por vivir.
b) Acto seguido, mirándonos en un espejo con el objetivo únicamente de recordar cada día una nueva sección de nuestro pasado significativo que creíamos olvidado, para así intentar comprender las diversas causas a fin de reparar en el futuro las malas acciones del pasado
c) Y rememorando nuestras preguntas de Orden el día de nuestra Recepción (testamento filosófico para algunos) con la finalidad de operar pasado el tiempo las correcciones y complementos correspondientes a nuestras recientes y nuevas tomas de consciencia.

Durante el día, el masón debería practicar el silencio de la boca evitando las palabras inútiles, y buscar el silencio exterior para así contemplar y observar los fenómenos que nos envuelven en vista a comprenderlos.
Debiéramos también cada día practicar en las diversas circunstancias de la vida los cinco sentidos buscando, como si estuviéramos a punto de redactar de nuevo nuestras “impresiones de iniciación”, a tomar consciencia de lo que sentimos exactamente, y a encontrar las palabras más justas para plasmarlo.

Por la noche, en Logia, los masones deberían hacer alternar las planchas de investigaciones sobre cultura masónica con las planchas donde el masón exponga a sus Hermanos y Hermanas la etapa en la cual se encuentra personalmente acerca de sus cuestionamientos y de sus convicciones, preocupándose en armonizar sus actos con sus convicciones. Es ahí donde en el intercambio y aportaciones, todos y cada uno de nosotros deberíamos hacer correcto uso de la Palabra, esa afirmación creadora de nuestra realidad que la hace existir desde su estado potencial.
En múltiples ocasiones se ha hablado en mi Logia del porqué del uso de la Palabra de los Aprendices. En mil y una ocasiones muchos hermanos hemos mostrado y demostrado masonológicamente lo inútil de su ausencia y lo históricamente infundado acerca de su prohibición. Como bien apuntaba en un bello trabajo titulado “La Misión del Rito Moderno” el Q.•. H.•. José Coelho da Silva, miembro del Supremo Consejo del Rito Moderno de Brasil y Gran Maestro del Gran Oriente del Estado de Rio de Janeiro durante el periodo 1991-95, una de las característica propias del Rito Francés es que en sus Templos, durante los trabajos, los Hermanos Aprendices pueden hacer uso de la palabra. Y deben hacerlo para ejercitar el poder y la destreza de la misma. Entienden que el Aprendiz Masón debe aprender a hablar y se le aconseja, incluso, practicar ejercicios de lectura diaria, en voz alta, perfeccionando el conocimiento y la pronunciación, con fragmentos de buenas Obras asumiendo al mismo tiempo, el compromiso de hablar en Logia para adquirir una desinhibición, preparando trabajos escritos y lanzándose, después, a la improvisación, en búsqueda de interpretaciones rápidas y manifestaciones precisas. El Masón tiene un potencial oculto que sin duda proyectará al exterior, a la sociedad de una u otra manera por su cualidad. Por tanto su palabra esclarecida, debe ser siempre escuchada y comprendida correctamente siempre que un mensaje, una opinión o un punto de vista puedan ser útiles o necesarios.

En lo concerniente a las investigaciones de historia masónica, deberían incluir el estudio del Rito de los Antiguos deberes (1390-1729) y el estudio de los textos fundadores del rito del Mot de Maçon (1637-1751) así como las Constituciones de Anderson y Désaguliers de 1723.
En cuanto a la interpretación de los símbolos masónicos, ésta debería en primer lugar fundarse sobre el estado del rito especulativo que era el de su forma primitiva del Mot de Maçon, sin aditamentos ni invenciones a posteriori y fuera de lugar.
A partir de aquí, es del todo aconsejable estudiar e investigar lo más profundamente posible, hasta el más mínimo detalle a poder ser, la evolución de los rituales hasta nuestros días, tomando verdadera consciencia de lo que fue, es, y aquello que no lo es tanto, así como conocer y reflexionar sus bases fundamentales y estructuras simbólicas, mensajes éticos y filosóficos; el cómo cuando, donde y por qué de su creación y de sus mutaciones, el reconocimiento de lo genuino y de lo añadido por modas o condicionantes socio-culturales. Debemos impregnarnos de esa búsqueda por el conocimiento e ir al encuentro de la verdad, de nuestro legado, de nuestra historia y asumir nuestra responsabilidad sin miedo alguno a lo que descubramos.

Después, las tenidas deberían estar acompañadas de una audición de música (tema ya propuesto en las Constituciones de 1723 con los cantos masónicos).
Finalmente tras cada Tenida, lo ideal sería que siempre hubiera un ágape fraternal ritualizado de manera escrupulosa conforme al estado primitivo de los ágapes masónicos, que bien podemos encontrar ya detallados y descritos en l’Ordre des Franc-maçons trahi de l’abbé Pérau de 1745. Hemos ido vaciando ese estado vivencial que va más allá de lo cognoscitivo, renunciando a otras vías perceptivas que en absoluto se contraponen, sino que se complementan con lo racional y lo analítico, incluso en lo convivencial.

Hasta aquí esta exposición que aún con el humilde deseo de poder ser de utilidad reflexiva para todos, ha sido realizada pensando muy especialmente en nuestros nuevos Hermanos Aprendices, alentándolos a protegerse de la “vanidad” que puede aparecérsenos de múltiples formas y manifestaciones, camuflada, deviniendo nuestro quehacer masónico en un juego grotesco de contradicciones mil, si no descabezamos ese monstruo ignorante que frena realmente el avance humano tanto en el plano individual como en el colectivo, fuente de disensos permanentes y llave de acceso a lo retrógrado, aunque esté sutilmente manifestado.

Este análisis me ha aportado un grato aprendizaje y, por tanto, tengo ya un salario de antemano, permitiéndome sugerir la frase de Quintiliano que me repito con frecuencia:
Nunquam vera species ab utilitate dividitur: la verdadera belleza nunca va separada de la utilidad.

Joaquim Villalta
Miembro del Supremo Conselho do Rito Moderno - Brasil
Miembro del Sublime Consejo del Rito Moderno para el Ecuador
Miembro del Círculo de Estudios del Rito Francés "Roëttiers de Montaleau"

04 de juliol 2010

El Rito Moderno en Brasil

Quiero agradecer ante todo al M.•. I.•. H.•. José Maria Bonachi Batalla, Soberano Gran Inspector General del Supremo Consejo del Rito Moderno, el fraternal trato recibido y su absoluta disposición para clarificar datos, resolver dudas y aportar los materiales necesarios para hacer más accesible a todos nosotros la práctica del Rito Moderno o Francés en Brasil, presidiendo el cuerpo de Altos Grados de Rito Francés de mayor antigüedad en cuanto a práctica ininterrumpida de los mismos, Rito madre en esos orientes, y que le confiere la incuestionable condición de Chef d’Ordre a nivel mundial.
Por otra parte, quiero apostillar la excepcional concepción masónica que sus practicantes tienen sobre los valores masónicos de progreso que representan y su aplicación tanto a nivel Institucional como social, una actitud comprometida, ilustrada, evolutiva y libre, que les hace avanzar con paso firme hacia la Masonería del Tercer Milenio, tal y como la contempla el Rito Francés o Moderno en Brasil.


El Rito Moderno, Rito histórico oficial del Grande Oriente de Brasil

Aunque la primera Logia masónica brasileña surgiera en aguas territoriales de Bahia en 1797 en una fragata francesa, la primera Logia Regular de Brasil fue la “Reunión”, fundada en 1801 en Rio de Janeiro, movida por un ideario y unos fines político-sociales. Esta logia estaba afiliada al Oriente de Ille de France, siendo su representante el caballero Laurent. Existen evidencias de logias fundadas anteriormente por hermanos impregnados de un espíritu libertario, ilustrado e inspirado en la revolución francesa.
El Gran Oriente de Brasil se funda el 17 de junio de 1822 bajo los auspicios del Rito Moderno que, con el Adonhiramita, eran los únicos existentes en la época en este país. Así se constata, en el acta de la sesión del 12 de julio (quinta sesión del Gran Oriente de Brasil) donde consta la propuesta de elevación al Grado de Elegido Secreto para varios Hermanos, o sea, 4º Grado, I Orden de Sabiduría, del Rito Moderno.
Además de esto, el acta cita la adopción de la “Masonería de los siete Grados”, o sea, del Rito Moderno, adoptado en el Brasil por ser tanto en el Gran Oriente Lusitano como en el Gran Oriente de Francia el Rito Oficial.
En acta del 23 de julio (séptima sesión del Gran Oriente), vuelve a citarse la concesión del Grado de Elegido Secreto para varios hermanos, citándose además en la misma acta, la concesión del “Grado de Rosacruz” al Gran Maestre de la Masonería Brasileña (grado máximo de la masonería en esa época).
En acta de sesión del 5 de agosto de 1822, se vuelve a referir a la “Masonería de los Siete Grados”. En esa acta se resuelve dar “carta de delegado” al H.•. Hippólito de Mendonça, en Londres, encargado de que el Gran Oriente Brasílico (su primera denominación hasta 1831) se hiciese reconocer por la Gran Logia de Londres, remitiendo todos los documentos e instrucciones concernientes al “Sistema masónico de los Siete Grados”, es decir, los documentos oficiales ritualísticos del Gran Oriente Brasílico.
En acta de Sesión de 28 de septiembre de 1822, se relata que el Gran Maestre recibió el Grado de caballero de oriente (6º Grado) y que deberá recibir el de Rosacruz (7º Grado) en la próxima sesión, lo que muestra sin lugar a dudas, cual era la secuencia de los Grados practicados en el Gran Oriente de Brasil, o sea, la secuencia del Rito Moderno.
La firma masónica de Don Pedro I.•. P:•. M.•. R.•.+, o sea, Hermano Pedro, masón Rosa Cruz, lo que significa que el emperador ostentaba el séptimo grado del Rito Moderno –Caballero Rosacruz- por el hecho de haber sido elevado a la Gran Maestría del Gran Oriente.
El primer ritual utilizado por el Gran Oriente del Brasil en el año de su fundación (1822) cuando entonces se denominaba Gran Oriente Brasiliano (primera acta), Gran Oriente Brasileño (segunda acta) y Gran Oriente Brasílico (quinta acta) y que adoptaría su actual nombre de Gran Oriente de Brasil al ser reinstalado en 1831, era del Rito Moderno. Lo cedió la Logia “Comercio y Artes” de Rio de Janeiro, que lo recibiera del Grande Oriente Lusitano.
Debido a la inestabilidad política tras la recién adquirida independencia y las rivalidades existentes entre el grupo del Primer Gran Maestro José Bonifacio y de su Primer gran Vigilante, Joaquim Gonçalves, el Emperador Pedro I mandó suspender los Trabajos del Gran Oriente el 25 de octubre de 1822. Tras la abdicación de Don Pedro el 7 de abril de 1831, fue en noviembre de 1831 que los trabajos del Gran Oriente de Brasil retomaron fuerza y vigor reinstalando la Obediencia con su actual nombre, y ya nunca más suspendió sus actividades.
El Gran Oriente de Brasil, restaurado, adoptó el Rito Moderno y la constitución del Gran Oriente de Francia de 1826 adaptada por Gonçalves Ledo, y tomando este Rito como Rito Oficial y para el trabajo de sus Altos Cuerpos.
El 23 de junio de 1892, imitando la reforma del Gran Oriente de Francia de 1877 y del Gran Oriente de Bélgica de 1872, son suprimidas de los rituales la obligación de las invocaciones al Gran Arquitecto del Universo.

El Rito Moderno, con su vocación para la justicia social proclamó la igualdad de las razas, culminando con la liberación de los esclavos en el Brasil. Fue el Rito Moderno el que luchó y consiguió la supremacía del poder civil sobre el poder religioso y la libertad de religiones.
Todas las victorias de la Masonería son victoria de todos los masones. El Rito Moderno es patrimonio de la Masonería Brasileña y acervo indispensable de los grandes hechos de la historia nacional.
El Rito Moderno no admite la limitación del alcance de la razón, por lo que desaprueba el dogmatismo y las imposiciones ideológicas y por ser racionalista, propugna la búsqueda de la Verdad aunque pueda ser provisional y en constante mutación.
La filosofía del Rito se opone a cualquier tipo de discriminación. La no admisión de mujeres en los Trabajos de su jurisdicción se debe a la aplicación de los tratados contraídos y no a la naturaleza del rito.
Breve Historia del Supremo Consejo del Rito Moderno

El Muy Poderoso y Sublime Gran Capítulo del Rito Moderno para Brasil fue fundado por Manoel Joaquim Menezes, el año 1842 E.•. V.•. con el título de Gran Capítulo de los Ritos Azules.
Fue aceptado y reconocido como Gran Oficina Jefe del Rito Moderno en Brasil por el Gran Oriente de Brasil.
A partir del 25 de noviembre de 1874, pasó a funcionar con el nombre de Gran Capítulo del Rito Moderno o Francés.
La denominación de Muy Poderoso y Sublime Gran Capítulo del Rito Moderno para Brasil fue adoptada el 9 de marzo de 1953.
El 7 de junio de 1976 pasó a denominarse Supremo Consejo del Rito Moderno para el Brasil.
Finalmente, a partir de 1992, año del 150 aniversario de su fundación, y en virtud de ser la única Oficina Jefe del Rito Moderno para todos sus grados practicados ininterrumpidamente existente en la masonería universal, pasó a denominarse Supremo Consejo del Rito Moderno.
Recordemos al respecto que el Grand Chapitre Français recibió en 1989 la Patente de los Órdenes de Sabiduría del Rito Francés de manos del Supremo Consejo del Rito Moderno.

La estructura del Rito Moderno funcionó en 7 Grados (3 simbólicos más los Cuatro Órdenes de Sabiduría) hasta 1999. En ese año se activa haciendo uso de su incuestionable legitimidad, el V Orden dándole forma con dos nuevos Grados 8 y 9:

5º Orden - 8º Grado – Caballero del Águila Blanca y Negra, Caballero Kadosh Filosófico, Inspector del Rito.
5º Orden - 9º Grado - Caballero de la Sabiduría- Gran Inspector del Rito.

Se cree que hubo un tiempo en el que en Portugal, llegó a funcionar dentro del Rito Moderno, con un Grado 8 (Kadosh Perfecto Iniciado) e incluso un Grado 9 (Grande Inspector).
Sea como fuere, la puesta en práctica del V Orden derivada de lo contemplado en los Reglamentos del Grand Chapitre Général de France de 1784 respecto al V Orden, es variada según los diversos Cuerpos de Altos grados del Rito Moderno actuales, pero absolutamente legítima de aplicación y uso a pesar de su diversidad formal.

Los 3 primeros Grados Simbólicos se reúnen en las Logias afiliadas a las Obediencias (en este caso el Gran Oriente del Brasil)

Para los llamados Grados Filosóficos
Los Grados 4 a 7 (I a IV Orden: Elegido, Elegido Escocés, Caballero de Oriente, Caballero Rosa-Cruz) se reúnen en los llamados Sublimes Capítulos Regionales.
El Grado 8 (V Orden) se reúne en el Gran Consejo Kadosh Estatal.
Y el Grado 9 (V Orden) se reúne en el Supremo Consejo del Rito Moderno, que tiene jurisdicción nacional sobre todos los Grados Filosóficos.

A nivel de equivalencias, para el Brasil, el grado 8 corresponde al 30 del REAA y el grado 9 corresponde al 33.

Para finalizar, recomendamos vivamente un excelente libro editado por el “Supremo Conselho do Rito Moderno" con el Título:
“El Rito Francés o Moderno: La Masonería del tercer Milenio”.
Un libro realmente apasionante que plasma fielmente la vivencia y aplicaciones del Rito Moderno en estado puro.

La edición española será en breve traducida por el Círculo de Estudios del Rito Francés “Roëttiers de Montaleau”, a quien amable y fraternalmente, el Supremo Consejo del Rito Moderno ha dado su autorización para llevarla a cabo y efectuar su posterior edición que permita acceder a los HH/nas.•. de habla hispana.

Referencias y agradecimiento a los siguientes autores para este trabajo:
José Maria Bonachi Batalla
Antônio Onías Neto
Lourival Souza
Alcio de Alencar Antunes (en el Or.·. Et.·.)
José Castellani (en el Or.·. Et.·.)


Links de Interés:
Supremo Conselho do Rito Moderno
Grande Conselho Kadosh del Rito Moderno. Rio de Janeiro
Grande Oriente do Brasil

Joaquim Villalta, Vª Orden, Gr.·. 9
M.•. M.•. de la Gran Logia Mixta de los Andes Ecuatoriales
Miembro del Sublime Consejo del Rito Moderno para el Ecuador
Miembro del Supremo Conselho do Rito Moderno - Brasil
Miembro del Círculo de Estudios del Rito Francés Roëttiers de Montaleau